sábado, 10 de marzo de 2007

Proceso de la Independencia en América Latina

El siglo XVIII, más conocido como el siglo de la Ilustración, generó un avance intelectual y económico cuyos ideales repercutieron notablemente en el proceso independentista de las colonias americanas.
Desde fines del siglo XVIII hasta principios del XIX, se sucedieron una serie de hechos que no solo afectaron a Europa, sino también a América. La posibilidad de los criollos más cultos, de acceder al conocimiento de las principales obras de filosofía política producidas por pensadores de la Ilustración, como El espíritu de las leyes, de Montesquieu; El contrato social, de Juan Jacobo Rosseau, y la Enciclopedia francesa, les sirvió como estímulo para reflexionar en torno a los derechos del pueblo frente a la monarquía, el poder de los reyes y el papel de las colonias dentro de los imperios.

Imagen del venezolano Simón Bolívar el principal líder del proceso de la Independencia de América Latina.

A principios del siglo XIX, gobernaba en España el rey Carlos IV, los abusos y las intrigas de su Corte habían creado un gran descontento en el país, el que se vio agravado con la invasión de las fuerzas del emperador francés Napoleón Bonaparte, que cruzó la península para invadir Portugal, ante la negativa de este país a bloquear el comercio con Inglaterra en ese momento enemiga de Francia. Esto provocó un motín que obligó al rey a a abdicar de la Corona. Le cedió el trono a su hijo Fernando VII.Napoleón aprovechó esta situación para dominar el país y, luego de convocar a una reunión a la familia real, en la ciudad de Bayona en la frontera entre Francia y España, secuestró a Fernando VII y usurpó su trono. Desde ese momento, la familia real quedó prisionera, y Napoleón asignó a su hermano José Bonaparte, alías Pepe Botella, el título de Rey de España e Indias.La ausencia del Rey provocó una reacción en los súbditos españoles, y los llevó a organizar juntas locales encargadas de gobernar mientras Fernando VII se encontraba en cautiverio, situación que posteriormente obligó a unificar esta acción en una sola junta en la ciudad de Cádiz.
Independencia de las colonias americanas

El Consejo de Regencia de Cadiz invitó a las colonias en América (Indias) a enviarles representantes. Los liberales españoles tenían ideales claros respecto de la forma de gobernar, por lo cual querían establecer una Constitución que limitara el poder del rey, crear un Congreso y asegurar los derechos de los individuos, lo que se concreto con la Constitución de 1812, a cuyas disposiciones debería atenerse Fernando VII al reasumir el trono. Con este hecho se pasaba de una monarquía absoluta a una monarquía constitucional.


Cuando las colonias se enteraron de los acontecimientos sucedidos en España, se formaron dos bandos que plantearon diferentes soluciones, acentuándose el enorme antagonismo que por aquel entonces ya existía entre los peninsulares y los criollos. Las acciones ejecutadas por la familia Borbón desde su ascenso al trono español (siglo XVIII), inspiradas en los principios autoritarios de los reyes de Francia, repercutieron en fuertes medidas tomadas para corregir los abusos y fomentar el progreso colonial, lo que incrementó aún más las diferencias entre criollos y peninsulares.
Dentro de las reformas de los reyes Borbón la expulsión de los jesuitas, generó conflictos entre la Corona y la iglesia Católica. Los Borbón consideraban riesgoso que dentro del Imperio Español esa orden religiosa tuviese tantas y tan buenas propiedades, creían que era como tener un Estado dentro de otro y por eso los expulsaron. Los teólogos jesuitas cuestionaron el derecho de patronato (la delegación de la Santa Sede a los Reyes de algunos derechos sobre la Iglesia de América) y la teoría sobre el origen divino del poder que sostenía que los reyes habían sido elegidos por Dios para gobernar.
La crisis del Estado Imperial español a partir de 1808, tuvo grandes consecuencias políticas en América Latina. En el caso de Chile la crisis se prolongó desde ese año hasta 1830, cuando se logró establecer un gobierno definitivo. Así, en un total de 22 años, Chile dejó de ser una colonia y pasó a ser una República independiente que empezaba a organizarse. La primera reacción de la aristocracia criolla ante la crisis imperial, fue de la más absoluta lealtad, en el caso particular de Chile a la crisis del Imperio español se sumó una crisis local, dado que el gobierno colonial de Chile se quedó sin un gobernador español y se le reemplazo por uno criollo lo que estaba prohibido.

En Chile, la aspiración de autonomía parte con la formación de la Primera Junta de Gobierno, el 18 de septiembre de 1810, en Santiago. Este movimiento, planteó la defensa de los derechos del Rey cautivo. Este es el inicio del movimiento por la independencia que perseguía cortar los lazos d dependencia con España y asumir el derecho de los chilenos a gobernarse a sí mismos.

Durante la Patria Vieja (1810-1814) se hicieron varios ensayos de gobierno republicano. Los criollos más radicales planteaban la necesidad de una ruptura total con España, liderados por José Miguel Carrera, quien a través de sus golpes de Estado fue pavimentando el camino a la Independencia.

Las autoridades del Virreinato del Perú, del cual el reino de Chile formaba parte, decidieron actuar militarmente contra los criollos patriotas en 1813. Ya antes lo habían hecho contra otros movimientos revolucionarios como los de Quito, el Alto Perú (Bolivia) y Buenos Aires.
Gracias a la división entre los criollos que apoyaban a José Miguel Carrera y a Bernardo O´Higgins Riquelme, los españoles derrotan a los criollos dando inicio al período de La Reconquista entre 1814 y 1817.
Las autoridades realistas reprimieron a los criollos patriotas. En Mendoza, Bernardo O’Higgins y el general argentino José de San Martín formaron el Ejército Libertador de los Andes que en la Batalla de Maipú el 5 de abril de 1818, se impuso sobre los españoles.

El general San Martín, creía que solo sacando a los españoles de Perú la independencia de las colonias de Suramérica se garantizaría. Recién en 1821 San Martín pudo proclamar la Independencia de Perú.

O’Higgins gobernó Chile con el título de Director Supremo, debió enfrentar al tradicionalismo de la aristocracia, lo que lo llevó a renunciar al cargo de Director Supremo en enero de 1823 y partir al exilio en Perú.

Una nueva etapa se abrió entonces: la de la Organización nacional o Anarquía. Tras el fin del autoritario gobierno de O´Higgins, se produjo un período de desorden en el que se experimentó con distintas fórmulas políticas que fueron fracasando una tras otra.

Así fue como se promulgó la Constitución Moralista; el ensayo federal y la Constitución Liberal. Finalmente, en 1829 estalló una guerra civil que enfrento a Pipiolos (Liberales) y Pelucones (Conservadores) que le permitió a estos últimos tomar el poder.
Fragmento de la serie Heroes con imágenes de Manuel Rodriguez y José Miguel Carrera.
Fragmento de Heroes: O Higgins.
La Independencia de Chile en imágenes.